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Un gimnasio en casa

Algunas propuestas sencillas e interesantes para útiles de gimnasio más habituales para poder integrar en un hogar, también te hacemos ¡algunos apuntes sobre cómo compaginarlo con la decoración!:

1. Uso de las mancuernas como topes para libros. Si no se sabe donde almacenarlas, estas pequeñas pesas se pueden convertir en unos estupendos topes que sujeten los libros de estanterías. Es recomendable no colocar mancuernas de mayor peso en una estantería poco sólida.

Si no tienes mancuernas puedes utilizar para tus ejercicios cualquier bolsa de alimentos como arroz o pasta de un peso determinado. ¡Es una forma de comenzar!.

2. Integrar la bicicleta estática dentro de la librería o el despacho. Esta es una de las máquinas más habituales que se pueden encontrar en muchas casas. Suele suceder que se utiliza mucho al principio, pero luego con el paso del tiempo y debido a sus importantes dimensiones, se acaba dejando arrinconada en sótanos, trasteros o terrazas. La propuesta es ubicarla en un lugar de estudio, lectura o donde se escuche música, ya que son actividades que se pueden realizar simultáneamente, y es una forma de favorecer su uso.

Si no tienes biciclita reservate una mantita para echar al suelo y ejercitar tus piernas un ratitio todos los días. Debe ser tu espacio privado para tumbarte y realizar tus ejercicios sin salir de casa.

3. Emplear las espalderas como elemento decorativo y funcional en las paredes. Siempre existen vigas, esquinas o zonas de un pasillo, de escaso uso y posibilidades decorativas, en las que se puede incluir una disimulada espaldera, que a su vez puede servir desde colgador de paraguas y mochilas a un improvisado zapatero.

Si la afición por el ejercicio físico se centra en un deporte en concreto, como puede ser el baloncesto, la posibilidad es incluir en la habitación del entusiasta (generalmente niños y jóvenes) una mini-canasta de baloncesto, que puede ser reconvertida ocasionalmente en cesto donde guardar los calcetines. En el caso de que el deporte practicado sea el ping-pong, la opción está bien clara, adquirir la mesa de ping-pong, y mientras no se practica emplearla como funcional mesa de comedor.

En suma, todo tiene cabida en una casa, sin renunciar a la actividad física por las dimensiones de los aparatos con los que se ejercita. Sólo hay que recurrir a la imaginación para que cuando estos aparatos de gimnasia no se utilicen, las máquinas queden integradas a la perfección en la decoración.
Fuente:ejerciciosgimnasia.com